¿HACIA LA CONSOLIDACIÓN DE UNA CIUDAD DESORDENADA E INSOSTENIBLE?

Fabián Ozuna Opinión

¿HACIA LA CONSOLIDACIÓN DE UNA CIUDAD DESORDENADA E INSOSTENIBLE?

Arquitecto Fabián Ozuna
ozuna.ciudad@gmail.com

(Primera parte)

Desarrollo sostenible, concepto que aprendí en los años noventa, en aquella hermosa etapa de formación como arquitecto, el cual se posicionó en mi generación como una alternativa y esperanza para afrontar entre otros, los retos diversos y complejos de un crecimiento urbano acelerado, no planeado, desordenado y disperso, así lo veíamos especialmente en la Ciudad de México y sinceramente en todas las ciudades y poblados del país.

El informe denominado “Nuestro Futuro Común”, presentado por la Comisión Bruntland ante la Asamblea General de las Naciones Unidas en 1987 presentaba el término “desarrollo sostenible” como el desarrollo que permite satisfacer las necesidades de las generaciones presentes sin comprometer las posibilidades de las del futuro de satisfacer sus propias necesidades.

A lo largo de los últimos 30 años he sido testigo del esfuerzo para aterrizar en diversos países, estados, municipios y ciudades, modelos de desarrollo sostenible para sus habitantes, que les permita mejorar sus condiciones de vida, que les permita tener mayores oportunidades y mejores condiciones del territorio que habitan, corrigiendo incluso tendencias de crecimiento que habían registrado en décadas, modificando en algunos casos sus vocaciones económicas, mejorando sus servicios públicos o modernizando políticas y modelos de administración pública para acercarse a una ciudad más sostenible, comprendiendo cada día que el desarrollo sostenible es tan amplío que tiene la cualidad de ser promovido de forma multi e interdisciplinaria.

Mi experiencia se ha centrado especialmente en el centro y el bajío mexicano. Al ser originario de San Cristóbal de Las Casas, siempre he tenido presente el interés de comprender las mejoras para nuestra región y nuestra ciudad, por la ubicación y la distancia en donde me encontraba, era imposible dar un monitoreo al desarrollo en el territorio de la Región Altos de Chiapas. Actualmente, he tenido oportunidad de regresar, documentar, monitorear y dar seguimiento a partir del 2018, sobre acciones predominantemente públicas que se orientan a fomentar el desarrollo sostenible en San Cristóbal de Las Casas o en su caso, de la omisión de una debida atención, así como, también he podido recabar información para el estudio de la administración y seguimiento del desarrollo urbano en esta región del país, sobre estos temas iré compartiendo algunas reflexiones por este medio.

Hace poco me formularon la siguiente pregunta: ¿Cuántos ciudadanos conocen el valor, los alcances y los objetivos para lograr un desarrollo sostenible?. Sinceramente desconozco la existencia de algún ejercicio estadístico diseñado y realizado para medir el conocimiento, la percepción o la comprensión de dicho concepto en nuestra población, sería interesante realizar una primera etapa conociendo cuántos actores de la vida pública de nuestro municipio conocen dicho concepto, y si lo mencionan en su discurso, cuántos lo reflejan con la congruencia de sus actos en nuestra vida pública local.

A pesar de no contar con una medición precisa puedo opinar por la ausencia de políticas públicas y acciones orientadas a ese fin, que la población que valora el concepto de “desarrollo sostenible” es una minoría que cuenta con un conocimiento, comprensión y conciencia, ya que si predominaran esas cualidades no habría cabida para lo omisión o carencias de atención y habría mayor exigencia de responsabilidad y atención.

La responsabilidad de la ciudadanía en todos sus sectores y del gobierno, es determinante para fomentar e impulsar toda acción para lograr una sociedad más sostenible, al ser un factor relevante la colaboración entre sociedad y gobierno, hablamos que el desarrollo sostenible o sustentable es producto de una corresponsabilidad, no es exclusivo del gobierno, o de algún sector, es resultado de una sociedad corresponsable.

El conocimiento del concepto de “desarrollo sostenible” no es suficiente, es necesario llevarlo a la realidad, por ello, conceptos como la responsabilidad, la participación ciudadana, la gobernanza, la información completa, oportuna, suficiente y transparente, el seguimiento y la evaluación de resultados, entre otros, se posicionan como componentes necesarios en una nueva generación de una sociedad consiente, empática, solidaria, corresponsable y activa para lograr la solución de sus problemáticas.

Estos conceptos no son ocurrencias, están reconocidos dentro del objetivo de desarrollo sostenible 16 (ODS 16) de Naciones Unidas, la cual promueve metas orientadas a la consolidación del estado de derecho, garantizar la igualdad de acceso a la justicia para todos, garantizar en todos los niveles de decisiones inclusivas, participativas y representativas, crear en todos los niveles instituciones eficaces y transparentes que rindan cuentas, fortalecer la gobernanza, entre otros.

Desafortunadamente en nuestra realidad local observamos aún burócratas con limitaciones en conocimiento especializado, con ausencia de experiencia y pericia en la formulación de instrumentos de planeación, lamentablemente se observan aún viejas prácticas en la administración municipal, las cuales reflejan el predominio de una cultura de omisión y violación de la ley como práctica cotidiana que se ha normalizado, parece que esas cualidades negativas aún luchan por mantenerse en las dependencias municipales, una realidad que se agrava sin la falta de seguimiento y evaluación de resultados.

Lo anterior, lo destaco por las diversas irregularidades registradas en el último proceso de elaboración del Plan Municipal de Desarrollo (PMD) de nuestro municipio, el cual iremos comentando con mayor detenimiento, para comprender las faltas, violaciones e incumplimiento a las disposiciones de la propia Ley de Planeación para el Estado de Chiapas.

Anteriormente los PMD’s (Planes Municipales de Desarrollo) y su falta de atención, seguimiento y evaluación era una práctica común, “no pasaba nada”, las siguientes instancias no tenían la capacidad o el interés de realizar una evaluación objetiva, además de que la sociedad no conocía y no exigía cuentas sobre los resultados de dichos planes, con temor se observa el proceso de consolidación de una sociedad y una cultura carente de interés por velar por el desarrollo futuro de su municipio, de su comunidad y hasta las posibilidades desarrollo de las próximas generaciones. Sin embargo, la legislación vigente reconoce las medidas del incumplimiento de la Ley y del PMD.

 Ignotantia iuris non excusat, (“La ignorancia del derecho no excusa de su cumplimiento”), es un principio de Derecho que indica que el desconocimiento o ignorancia de la ley no sirve de excusa, porque rige la necesaria presunción o ficción legal de que, habiendo sido promulgada, han de saberla todos.

Actualmente nuestro gobierno municipal destaca por varias malas prácticas, entre ellas se puede señalar la ausencia de difusión del contenido del informe de gobierno, la falta de análisis sobre lo informado en el primer año de gestión municipal, la falta de información transparente, completa y oportuna de los asuntos públicos, como el caso de la etapa de formulación y aprobación del PMD y la inexistencia de mecanismos para garantizar la instrumentación, control y evaluación del PMD, la misma tendencia observada en el pasado, cuando menos del trienio anterior.

Al no informar con la transparencia adecuada, la ciudadanía no conoce hasta la fecha su contenido, las estrategias, las acciones, los indicadores de evaluación y los resultados de los avances y logros previstos para este trienio, aún no hay información pública de la evaluación de resultados de la gestión del Plan Municipal de Desarrollo del trienio pasado, requisito de ley indispensable para formular el PMD de esta administración municipal.

Negar la atención a las disposiciones de la Ley de Planeación para el Estado de Chiapas, continuar con la violación a la ciudadanía de ejercer libremente el derecho a la participación y el derecho al desarrollo, e insistir en discursos oficialistas carentes de argumentos, llenos de desesperación y desprestigio que intenta callar a todo ciudadano que cuestiona la falta de transparencia en la información pública para conocer el plan de desarrollo de nuestro municipio, que demanda un informe de resultados de lo gestionado conforme a los objetivos del mismo plan, que exige a su ayuntamiento hacer un análisis desglosado de lo informado por el presidente municipal.

La omisión de autoridades, funcionarios y dependencias por la violación a derechos fundamentales, la protección a procesos simulados e ilegales, la descalificación, amenaza, intimidación y agravio a la ciudadanía que se esfuerza a pedir información transparente, a hacer justicia, a tener claridad y certeza del modelo de desarrollo sostenible, simplemente nos lleva a una realidad en la cual se consolida una sociedad y una ciudad desordenada e insostenible.

El desarrollo sostenible debe dejar de ser un sueño cada día más difícil de alcanzar y debe convertirse en una realidad, cada día debemos de tener esperanza en mejorar la ciudad y el municipio que habitamos, de restaurar las zonas que hemos impactado por un aprovechamiento irresponsable, en repensar la forma en que nos relacionamos con el territorio y su entorno que habitamos, por ello, los invito a cuestionarse lo siguiente:

  • ¿Contamos en San Cristóbal de Las Casas con un modelo de desarrollo sostenible?
  • ¿Conoces el Plan Municipal de Desarrollo de San Cristóbal de Las Casas?
  • ¿Somos una ciudad sustentable?
  • ¿Cómo será el futuro para las siguientes generaciones en San Cristóbal de Las Casas?
  • ¿Hacia dónde vamos?

(Continuará)…

Links recomendados:

 

https://www.un.org/sustainabledevelopment/es/objetivos-de-desarrollo-sostenible/

https://www.gob.mx/agenda2030

https://www.agenda2030.chiapas.gob.mx/

Comentarios: ozuna.ciudad@gmail.com

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