Geografías y lunarios

Opinión San Cristóbal de Las Casas

Geografías y lunarios

Por Oswaldo Rodríguez

 

“La muerte es el comienzo de la inmortalidad.”

(Maximilian Robespierre)

 

Nuestros muertos siguen viviendo en la memoria, en el colectivo, en el clamor de sus deudos, las pancartas que gritan en silencio y no basta con una fecha para recordarlos.

¡Definitivamente no!

Menos aún cuándo las voces que piden justicia son de esos 212 niñas, niños y adolescentes asesinados en Chiapas del 2015 a la fecha; 14 de ellos y ellas, corresponden al periodo que va de enero a septiembre de 2022 , según cifras oficiales del Secretariado Ejecutivo del Sistema Nacional de Seguridad Pública en su Registro de Incidencia Delictiva del Fuero Común.

Pero…

La cifra aumenta si sumamos los homicidios culposos.

En Chiapas, se alcanzaron los 405 casos de muerte violenta de niñas, niños y adolescentes en el mismo periodo, así como 30 casos en lo que va del 2022: siete por armas de fuego y 23 con otro elemento.

Según Melel Xojobal A.C, desde el 2011 hasta octubre de este año, 76 niñas y adolescentes han sido asesinados en la entidad; los mayores casos han ocurrido en San Cristóbal de Las Casas, Tuxtla y Chilón.

“El grupo más afectado son las adolescentes de 12 a 17 años. El 43% son indígenas tsotsiles y tseltales. En lo que va de este año, niñas y adolescentes han sido víctimas de feminicidio, el doble respecto a 2021” (Melel Xojobal, 2022)

Escrito a la memoria

Su sonrisa se apagó. Claudia Karina, de tan sólo 7 años, desapareció la tarde del jueves 15 de octubre en una ranchería de La independencia, Chiapas. Vestía short corto y una blusa azul de la princesa Sofía.

La noticia de la desaparición corrió como “reguero de pólvora”, la sonrisa que esbozaba en la foto circulaba en las redes sociales, compartida y retuiteada, hasta que días después fue hallada sin vida, en el ejido Plan de Ayala.

Las ‘redes’ se indignaron y hasta hoy, nada se sabe del caso, se quedó un simple y llano ‘scroll down’ para las autoridades.

Desapariciones, la otra realidad

Hablando de desapariciones, la cifra tampoco es alentadora.

De 2018 a septiembre de 2022 se han acumulado 1687 casos, de los cuales, ocho fueron encontrados sin vida.

De acuerdo con el informe de Melel Xojobal AC, Chiapas ha tenido en este año un promedio de 45 desapariciones de niñas, niños y adolescentes por mes, con un total de 403 casos y al menos 103 permanecen sin localizar.

Del total, 75% por ciento eran de algún pueblo originario y la mitad, adolescentes mujeres de entre 12 y 17 años.

Los resultados son los mismos: parte de la cifra, números, reportes, hojas pegadas en alguna pizarra.

Del otro lado, las familias siguen rotas, pero con esperanzas.

P.D. A la memoria,

¡Que los ataúdes no encierren la palabra y el olvido no sepulte nuestras esperanzas!

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